Vamos a ver: el porno —el porno en sí mismo— no es pecado. Si se hace bien es una cosa natural y sin mácula (bueno, un poco de mácula a veces sí que hay, el bukkake y todo eso, ¡mierda!, ya me estoy desviando). A lo que iba. Creo que estos trece días de silencio y meditación han valido la pena. He tenido la que podría ser la idea definitiva. La que podría sacarme de la pobreza y de la calvicie. Ahí va: porno para católicos. Cien por cien libre de pecado y avalado por los obispos y por el cura de San Roque.
Si lo piensas bien, el porno tal y como lo entendíamos hasta ahora sólo es pecado a medias. Porque lo hacen sin condón y eso es bueno, no va contra Dios ni nada. Lo que pasa es que los actores no están casados y eso es fornicio, que sí está mal. Lo único que hay que hacer entonces es casarlos antes del rodaje y así ellos pueden estar tranquilos y nosotros también y el infierno se ve obligado a presentar un ERE. Ya está bien de acarrear un pesado sentimiento de culpa y de pecar a escondidas. Queremos ver certificados. Porno dentro del matrimonio y para procrear. ¡Porno para católicos ya! (Pero esta vez sólo entre adultos, ojo).
P.S.: Por cierto, que he estado buscando fotos en google de porno para católicos y no sale nada. Eso demuestra que el mercado está completamente virgen.
5 comentarios:
La vieja de la foto le está haciendo una O al mísmisimo Dios del Porno.
Hace un rato q estoy despierto y ya he escuchado 7 veces la palabra manifa. Manifa!!, manifa!!... buff!!, no puedo más. manifa!!!
No olvides a los protestantes y otras hierbas. En EEUU el sector porno ha pedido ayudas al gobierno, sí, igual que los bancos. Todo eso, creo, permite pensar que tu idea da en el clavo. ¡Ánimo y adelante!
Es verdad, hay que acercar el porno a otras confesiones. Por lo menos a los cristianos para empezar.
es nieve polvo
Por cierto, Benjton. La de la foto es Pilar Bardem. Creo.
Publicar un comentario en la entrada